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¿Por qué el sistema de calefacción RADIANT® se acomoda
perfectamente a la fisiología del cuerpo humano?
Nuestros cuerpos están constantemente produciendo calor a través de
un proceso llamado metabolismo. Para mantener el confort, este calor
debe ser disipado a aproximadamente la misma velocidad a la que es
generado. La sensación de confort térmico se describe como “el no
sentir cómo o cuando el cuerpo pierde calor”.
La prioridad del cuerpo es mantener la temperatura de sus órganos
críticos en el torso central. Cuando el cuerpo se ubica en un medio
ambiente que permite que el calor se pierda mas rápidamente que el
producido internamente, el cuerpo responde reduciendo el flujo de
sangre hacia las extremidades (pies y manos). Los pies en particular
son los más afectados porque son los más alejados del centro del
cuerpo. Para empeorar las cosas, los pies están normalmente en
contacto con superficies que tienden a extraer el calor por
conducción.
También, los pies tienen la mayor superficie por unidad de masa que
otras partes del cuerpo. El poco calor que reciben de la corriente
sanguínea puede ser fácilmente disipado a los fríos alrededores sin
poder acumular calor y mantenerse tibios. Cuando la temperatura
superficial de nuestros pies se reduce por debajo de lo normal
experimentamos algún grado de incomodidad.
La cabeza, por otro lado, normalmente tiene un buen flujo de sangre
portadora de calor. Además está aislada, en diferentes grados, por
pelo. Esta combinación hace que la cabeza pueda estar confortable en
aire varios grados más frío que a nivel de los pies. La mayoría de
la gente se siente a gusto y mas alerta cuando la temperatura del
aire a la altura de la cabeza esta entre los 15 y 18°C.
La temperatura en la zona no ocupada arriba de la cabeza tiene un
impacto menor en el confort pero gran impacto en la perdida de calor
a través del techo. Por lo tanto es sensato mantener la temperatura
del aire cerca del techo tan baja como sea posible sin afectar la
zona ocupada de la habitación.
La Fig. 1 muestra una gráfica de cómo la temperatura del aire
debería de variar desde el piso al techo para lograr el confort
ideal a nivel de actividad relajada. Esa grafica se llama perfil de
temperatura de aire de la habitación. Nótese que la temperatura
cerca del piso necesita ser mayor que el promedio. Esto, en efecto,
dificulta que las extremidades inferiores pierdan calor. Lo que les
permite mantener una temperatura superficial lo suficientemente alta
como para evitar el malestar.
El grado en el cual el sistema de calefacción provee un confort
térmico es en gran medida determinado por el perfil de temperatura
de la habitación que el sistema produce y mantiene en un espacio
dado. Los perfiles similares al presentado en la Fig.1 son
deseables. Desafortunadamente, muchos de los métodos comúnmente
usados para añadir calor a una habitación resultan en desviaciones
significativas de este ideal.
La Fig.2 compara los perfiles típicos de temperatura creados por
tres métodos comunes de calefacción: calefacción de piso,
convectores de zoclo y aire forzado. Noten que los perfiles
mostrados para convectores de zoclo y aire forzado indican
temperaturas a nivel de los pies menores al ideal y a nivel de
techos mayores al ideal. Este es el resultado de calentar el aire.
La menor densidad del aire caliente hace que suba hacia el techo. El
aire más frío de la habitación se hunde hasta el nivel del piso,
exactamente donde el calor más se necesita!
La calefacción en el piso, por otro lado, crea un perfil de
temperatura que es muy cercano al ideal. Esto es debido a que el 80
a 90% del flujo de calor desde el piso tibio es en la forma de
radiación infrarroja. Aunque invisible al ojo humano la radiación
infrarroja es en todos los demás aspectos idéntica a lo que llamamos
luz. Viaja en línea recta desde el punto de emisión hacia todas las
superficies del cuarto que están a menores temperaturas. Como viaja
entre las superficies solo una pequeña porción es absorbida por las
moléculas de aire de la habitación.
El resto es absorbido
cuando la radiación hace contacto con un objeto o superficie o
reflejado hacia otra trayectoria. Considérese que la radiación viaja
a 300,000 Km./segundo no toma demasiado para que la radiación
reflejada sea totalmente absorbida por los objetos y superficies en
la habitación. Cuando se absorbe, la radiación infrarroja deja de
existir como radiación y se convierte instantáneamente en energía
térmica (calor), subiendo la temperatura de la superficie que la
absorbió. A medida que los objetos y superficies se calientan, ellos
a su vez radian parte de su energía a objetos o superficies que los
rodean a menor temperatura. También liberan algo de energía hacia el
aire de la habitación mediante convección natural. Sin embargo, las
corrientes de aire convectivas en una habitación calentada a través
del piso son relativamente débiles. Esto es deseable ya que reduce
la estratificación, especialmente en habitaciones con techos altos.
Figura 1.
Distribución ideal de la temperatura del aire en una habitación
calentada.
(A)
(B)
(C)
Fig. 2. Comparación de perfiles de temperatura de tres sistemas de
calefacción. (A) perfil de piso radiante. (B) Perfil de zoclo
radiante. (C) Perfil de ventilación forzada.
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